A este hombre sí que le tocó bailar con la más fea. Debido a su estado de ebriedad pensó ver en una exquisita dama la oportunidad de pasar una gloriosa noche de pasión desenfrenada, que al parecer se convirtió en una mañana llena de arrepentimiento.
Afortunada o lamentablemente, los efectos del alcohol no son para siempre y él, tras darse cuenta de su error, decidió grabar su infortunada decisión y mostrarle al mundo que en las borracheras se pueden hacer cosas de las que jamás se estará orgulloso.

Por obvias razones se desconoce la identidad de estos dos amantes, pero solo basta con ver la cara de cada uno: ella dormida, tranquila y satisfecha, y él, simplemente sufriendo. Mira:

Esperemos que este chico haya aprendido la lección. Tal vez le de otra oportunidad a su amante desconocida, pero esta vez… Sobrio.
Con información de la Guía del Varón

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