En el marco de la celebración del 89 Aniversario del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el aspirante a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, se dirigió a la militancia con el siguiente mensaje:

¡Buenos días!

Saludo a la dirigencia nacional del partido, saludo a los ex presidentes, a los secretarios generales, a los gobernadores, a los exgobernadores, a los comités directivos estatales del partido y a quienes hace unas semanas fueron mis compañeros de Gabinete.

Con gran entusiasmo, hoy conmemoramos y celebramos el 89 aniversario de un partido histórico y fundacional, que ha sido determinante para la vida de México.

Conmemoramos porque recordamos las horas de fundación, los motivos y los proyectos que le dieron al partido y a nuestro país raíz y destino.

Celebramos porque valoramos el camino recorrido, los logros alcanzados y la visión de futuro que queremos para México: el futuro que queremos para México es el de una potencia.

¿Cómo queremos a México? Lo vamos a construir juntos. Ese México chingón lo vamos a construir juntos. ¡Y juntos vamos a ganar!

El partido es heredero de un legado de sensibilidad y de transformación.

El Partido Nacional Revolucionario y Plutarco Elías Calles cambiaron caudillos por instituciones, consolidaron la paz social. No vamos a permitir que regrese un México de caudillos ni de mesías.

El Partido de la Revolución Mexicana y Lázaro Cárdenas reivindicaron el derecho a la tierra, la propiedad de la nación sobre el subsuelo, sembraron las bases de la seguridad social y los derechos de los trabajadores. El cardenismo hoy vibra en la CTM y la CNC que están aquí presentes. Y junto con la CTM está presente Carlos Aceves del Olmo.

Y aquí están presentes también con su energía los petroleros. ¿Y con quién están los petroleros?

El Partido Revolucionario Institucional, con Manuel Ávila Camacho se comprometió con la democracia, la modernidad y la unidad nacional. Abrieron paso a gobiernos civiles y a las causas populares que desde entonces enarbola la CNOP.

Por cierto, la CNOP y yo mero cumplimos la misma semana, felicidades a la CNOP por su cumpleaños.

Desde aquí, junto con la Unidad Revolucionaria, le reiteramos nuestra profunda admiración a los soldados, marinos y pilotos que a diario ofrendan trabajo y vida por nosotros.

Desde 1946 la militancia en asamblea ha transformado al partido para adecuarlo a la realidad nacional. Las asambleas del PRI, permanentemente han convocado a construir un partido vivo y con compromiso de trabajo.

Saludamos a las y los líderes seccionales que son el corazón y la fuerza del partido. De su mano, ¡vamos a ganar!

Con Reyes Heroles se propuso una profunda reforma política y, si no, que pregunten en el Estado de México.

Reyes Heroles propuso una profunda reforma política, se sentaron bases para construir un Estado social.

Luis Donaldo Colosio, asumió la justicia social como una demanda insatisfecha, y nos legó un Movimiento Territorial que hoy está llamado a dar una batalla para honrar su memoria.

Con Enrique Peña Nieto los mexicanos forjamos un pacto por el país. Muchos son los resultados: el sistema de justicia penal inició la transformación más profunda que ha tenido en más de un siglo; el Estado recuperó la rectoría de la educación; junto con los mejores maestros dotamos de una educación de calidad a nuestros hijos; la modernización de sectores como el energético, el de telecomunicaciones y el agroindustrial, ha dado pie a la más alta generación de empleos en la historia, superando, y por mucho, lo registrado en cualquier sexenio anterior; y le hemos ido ganando terreno a la pobreza, sobre todo aquella que más aflige a todos, la pobreza extrema.

En el juicio histórico del PRI se aprecian grandes aciertos y también errores.

Hoy sabemos cuándo nos equivocamos, dónde perdimos rumbo, qué decisiones implicaron costos para el país y para el partido, y cuáles, al dejarlas de tomar, pusieron en riesgo la estabilidad y el crecimiento.

Porque conocemos y reconocemos políticas equivocadas, estamos decididos a impedir que el país vuelva a tropezar.

Hace 18 años, el priismo y mi generación, fuimos convocados para trabajar en favor de un país que todavía hoy tiene, como dijera Luis Donaldo Colosio: hambre y sed de justicia.

Hay en México legítimas expresiones de enojo y decepción, hay en México un fundado reclamo, malestar e indignación por la inseguridad y la violencia, por la impunidad y la corrupción.

Pero hay en México millones de servidores públicos honestos, de todos los partidos, priistas y ciudadanos. Ellos y yo, como nadie, repudian la corrupción y exigen que se castigue a quienes han violado la ley, sean del partido que sean.

Nadie puede dejar de explicar de qué ha vivido, ningún candidato puede usar la contienda para lavar sus culpas y su dinero. No hay cortina de humo que valga. El que la hace, debe pagarla.

Marcamos distancia y exigimos castigo a los que incumplen la ley. Pintamos nuestra raya con los que se han aprovechado para llenar sus bolsillos a costa del esfuerzo de los demás.

Los retos son grandes, como lo es nuestra voluntad y capacidad de enfrentarlos con inteligencia y con firmeza. A ello dedicaré todos mis empeños.

Hago mías las palabras de Colosio: “Hoy somos la opción que ofrece el cambio con responsabilidad, somos la opción que mejor conoce lo que se ha hecho, que sabe de los resultados de sus programas, de sus aciertos y de sus errores”.

Hoy es uno de esos momentos en la historia donde los pueblos se juegan su destino. Competimos para obtener el triunfo. Hoy les hago un llamado: salgamos a dar la batalla de nuestras vidas.

Esta será una elección fundacional, nunca habían estado en juego tantos cargos de elección popular. Y vamos a salir a pelear y a ganar cada uno de ellos.

Hoy quiero que los militantes lleven un mensaje de esperanza a cada una de las secciones, a cada uno de los sectores y a cada una de las organizaciones: ¡vamos a hacer equipo y vamos a ganar!

Vamos a ganar con los trabajadores que madrugan para llevar sustento a su hogar, vamos a ganar con los campesinos que con el sudor de su frente alimentan nuestras familias, vamos a ganar con los adultos mayores que edificaron este país del que nos sentimos orgullosos, vamos a ganar con las comunidades indígenas cuyas culturas y tradiciones enaltecen nuestra nación.

Vamos a ganar con las y los maestros que cada día preparan a nuestros hijos para un mejor futuro, vamos a ganar con los jóvenes que nada los detiene para prepararse y transformar el futuro de México, vamos a ganar con la Red Mx que hoy está cumpliendo 45 años.

Vamos a ganar con las mujeres que jamás se dan por vencidas para sacar a su familia adelante.

Porque vamos a hacer el mejor equipo, digamos fuerte y claro: ¡Viene lo mejor! ¡Yo mero, con ustedes meros, vamos a ganar!

La Asamblea 22 nuevamente transforma al partido, lo hizo de la mano de una dirigencia comprometida, lo hizo de la mano de Enrique Ochoa Reza y Claudia Ruiz Massieu, que supieron interpretar la voz de los priismos en una transformación histórica.

Esta transformación abandera la igualdad en la participación de las mujeres, lleva la voz de los jóvenes como nunca antes, evita la participación consecutiva en cargos plurinominales. Éste va a ser el elenco más joven que ha presentado el país en su historia.

Esta Asamblea instauró la cultura de la transparencia, la ética y la rendición de cuentas y abre sus puertas y sus ventanas para construir un dialogo con la sociedad.

Este mandato de la Asamblea, hoy nos obliga a encabezar el proceso de reforma del PRI. Reforma que nos permite enfrentar esta elección con una nueva vocación. Una vocación ciudadana.

Hoy en el PRI, los ciudadanos hacemos equipo con el partido. Por eso yo pude aspirar, y hoy agradezco ser su candidato a la Presidencia de la República.

Esta vocación ciudadana nos debe llevar a hacer nuestros los valores que los mexicanos exigen, reformar al partido para conectarlo con los anhelos de la sociedad y ofrecer la honestidad y la eficiencia que ponga al PRI al centro de la construcción del México del siglo XXI.

Soy un candidato por México; soy un ciudadano.

Así me concibo, así me asumo. Ofrezco lo que soy, un ciudadano con una trayectoria limpia, una vocación de servicio, con claridad de visión cultural, económica y social, con un profundo amor a México.

No promuevo odio, sino respeto. No aliento división, sino unidad. No creo en los extremos que polarizan. Soy un hombre con experiencia, ideas, por cierto con ideas propias. Soy un hombre con valores y con ideales.

La honestidad, la honradez y la decencia son valores que aprendí en casa de mis abuelos y de mis padres, son valores que, junto con Juana, mi esposa, he inculcado a mis hijos.

Muchas gracias, Juana, por siempre acompañarme.

Yo estoy de acuerdo con ustedes, va a ser una gran primera dama.

Soy hijo de un priista, de mi padre Dionisio aprendí el valor del trabajo, el orgullo de ser mexicano y dedicar una vida a servir a este gran país.

La congruencia es mi divisa. Las oportunidades que he tenido no han cambiado mi forma de ser. Soy un mexicano que ama a su país y que busca servirlo.

¿Qué quiere decir un PRI con vocación ciudadana? ¿Hacia dónde vamos a partir de hoy?

La nueva etapa del PRI que vamos a construir juntos implica cuatro compromisos claros: primero, un compromiso con la ley, el orden y la seguridad. Comenzaremos la semana instaurando la Comisión de Ética mandatada por la última Asamblea. Frente al crimen y la violencia, no puede haber concesiones. Es inconcebible plantear el perdón e impunidad para los delincuentes.

Para que los ciudadanos podamos vivir sin miedo, les vamos a quitar el dinero, las propiedades y las armas a los delincuentes. El destino de corruptos y criminales no será otro más que la cárcel. No hay más.

Nuestro segundo compromiso es un compromiso con las familias y las mujeres, que quede muy claro: la prioridad del manejo económico será la economía familiar.

Tercero, un PRI con vocación ciudadana es un compromiso con el talento de cada mexicano. Que no se olvide, el PRI impulsó la educación gratuita y ahora vamos a garantizarle a nuestros hijos educación de excelencia.

El cuarto compromiso de un PRI con vocación ciudadana: un compromiso para tener un gobierno a la medida de cada quien. Vamos a hacer una revolución en la política social para salir al encuentro de cada mexicano y apoyarlo de manera personalizada. Vamos a ofrecerles la posibilidad de que con su esfuerzo puedan alcanzar sus sueños.

Señoras y señores, llegó el momento en el que México decidirá entre perder o ganar, entre ir hacia atrás o ir hacia adelante.

México pierde al poner en riesgo a las instituciones que hemos fundado. Ganamos cuando las hacemos más fuertes.

México pierde al rendirse ante la corrupción y las mentiras. Ganamos cuando ponemos siempre la ley por delante, procesamos a los corruptos y damos seguridad a las familias.

México pierde al dar amnistía y fuero a criminales que han sembrado el dolor en tantos hogares. Ganamos al quitarles las armas, el dinero y los bienes, ganamos al meterlos a la cárcel.

Yo les pregunto, ¿qué le ofrecemos a México en nuestro aniversario: perder o ganar?

Perder es cuando se violentan los derechos humanos de las víctimas. Ganar es cuando se les hace justicia.

Perder es hipotecar el futuro de nuestros hijos. Ganar es crecer cuidando nuestro ambiente entero.

Perder es permitir que se lleve a la bancarrota al país. Ganar es construir un gobierno a la medida de las necesidades de cada quien.

Hagamos de este aniversario la antesala de la gran victoria electoral.

Esta candidatura es un compromiso con el país. Vamos a honrar a nuestros padres y abuelos, por nuestros hijos, para nuestros nietos.

Tenemos a los mejores militantes, a las y los mejores líderes seccionales, a los mejores comités municipales. Y tenemos, y hoy están aquí con nosotros, a las y los mejores candidatos.

Que se pongan de pie cada uno de esos mejores candidatos, para que ellos meros sepan que ustedes meros los van a llevar a la victoria, que haciendo equipo con ellos vamos a ganar. Cada uno de ellos meros, cada uno de ustedes meros y yo mero a la cabeza, ¡vamos a ganar!

Y vamos a ganar porque somos millones de priistas y millones de ciudadanos motivados, unidos. Conscientes de lo que está en juego.

¡México no quiere aventuras políticas!

¡México no quiere saltos al vacío!

¡México no quiere retrocesos!

¡México no quiere demagogia!

¡Queremos un México democrático!

¡Queremos un México que gane!

¡Queremos un México justo y próspero!

¡Queremos un México para todos!

¡Vamos a dar la batalla de nuestras vidas!

¡Vamos a ganar todos por México! ¡Vamos a ganar todos por México!

¡Que viva México!

¡Que viva México!

¡Que viva México!

¡Vamos a ganar!

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