Dos de los posibles testigos contra el exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, hicieron negocios de compra venta de droga, antes de ser arrestados en 2008 en Chicago.

Se trata de los hermanos mellizos Pedro y Margarito Flores. El primero era conocido en Chicago por dejar propinas de 100 dólares.

“Pagaba $100 dólares a quien saliera a  comprarle cigarrillos, $100 dólares al que le cayera bien. Llegó a darle $400 dólares al chef por prepararle un ceviche de langosta que no estaba en el menú, $200 dólares al encargado de la mesa, $100 dólares al que servía el agua. Y así, una vez a la semana, el generoso cliente cambiaba el semblante de los trabajadores del lugar que no querían saber de dónde sacaba el dinero”, difundió Univisión el 22 de febrero de 2015.

Este día inició un monumental juicio contra el capo que odría durar hasta unos cuatro meses, según han dicho los fiscales a los medios de comunicación.

Ambos aceptaron cooperar y grabaron conversaciones con el capo sobre el tamaño de los cargamentos que eran enviados en barcos y aviones.

En una grabación, una voz identificada como la de Joaquín Guzmán pregunta: “¿Cuánto puedes vender en un mes?”.

Los hermanos pagaron un precio muy caro por haber traicionado al ‘Chapo’: los fiscales aseguraron que su padre fue asesinado en el 2009 en México por sicarios del cártel.

Los hermanos conocían bien al Cártel de Sinaloa. Dejaron intacta su organización en Chicago y desde México y continuaron en el negocio hasta consolidar los tres anillos que hacían posible su funcionamiento:

– El cartel proveedor en México de cocaína, heroína y marihuana.

– La organización de los hermanos en Chicago, una planta de personal que trabajaba a sueldo y era responsable de la distribución y venta de la droga y la recolección del dinero.

– Los distribuidores mayoristas en Estados Unidos que llegaron a ser 30 y estaban situados en ocho ciudades importantes del país: Chicago; New York; Washington, D.C.; Filadelfia; Cincinnati; Columbus; Detroit; y Los Ángeles. También tenía un mayorista en Vancouver, Canadá.

De acuerdo a Univisión, pese a su juventud, la responsabilidad de los mellizos no se limitaba a la venta y distribución de la droga, sino que además se encargaban de recibir dinero producto de la venta, almacenarlo en caletas alrededor del área de Chicago, empacarlo y enviarlo a México con una detallada contabilidad.

En lugar de delegar sus funciones en subalternos, los hermanos participaban directamente en los eslabones más importantes de la cadena. Así lo explicó un testigo interrogado por la DEA en septiembre de 2010 que fue citado por los hermanos para prestar un trabajo temporal en una de las casas donde se guardaba el efectivo en Maryland.

Así lo grabaron

Los Flores como parte de un acuerdo con el gobierno estadounidense grabaron muchas veces sus conversaciones con ‘El Chapo’, algunas de las cuales se usarán como prueba en el juicio contra el exlíder del Cártel de Sinaloa.

Según la transcripción de la conversación, Pedro saluda a Guzmán, y después de una breve conversación trivial, le pregunta si le puede rebajar $5 mil dólares en el precio de un cargamento de heroína de 20 kilos que había recibido de él. Guzmán acepta y dice que al día siguiente va a enviar a alguien a recoger el dinero.

“Pedro promete pagarle un adelanto de $400 mil dólares. Guzmán le pasa el teléfono a uno de sus asistentes para que tome los datos de la entrega del dinero y al tomar de nuevo la llamada, Pedro le dice a Guzmán que se le está acabando la droga. Solo le quedan tres kilos. Guzmán no puede ocultar su emoción”, reveló Univisión.

– Chapo: Chinga de tu madre, yo pensé que tu salías de a poquitos

– Pedro: La verdad es que salió chingón de buena, para que le voy a mentir

Guzmán le pregunta cuánta heroína puede recibir al mes y él responde que unos cuarenta kilos, y para inflar el ego de Guzmán le dice que su droga es de mejor calidad que la de Zambada.

No está muy claro porqué los hermanos Flores debieron salir de urgencia de México por órdenes de la DEA el 30 de noviembre de 2008. Los Flores estaban en Guadalajara. Ellos y la familia abandonaron la ciudad en siete vehículos no sin antes repartirse unos $50,000 dólares en efectivo que sacaron de la casa en donde vivían. Los hermanos se dirigieron a la frontera desde donde llamaron a los agentes de la DEA que los ayudaron a ingresar a Estados Unidos.

De acuerdo con el testimonio de una mujer no identificada, los hermanos Flores ocultaron dinero a la DEA aún después de haberse entregado. La mujer relató que parte de ese dinero estaba escondido en un compartimento secreto de un teatro casero en el sótano de una de las residencias de la organización.

Al declararse culpables, Pedro y Margarito entregaron al gobierno de Estados Unidos $3.5 millones de dólares de una cuenta bancaria no identificada más propiedades.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here